Cortometraje. Un padre intenta entender por qué su hijo ha sido expulsado del colegio. Una historia familiar que viaja al Madrid de 1940.
Leer guion completo+
INT. PASILLO COLEGIO — DÍA
JOHN (10) espera sentado sobre un banco de madera de un colegio americano, con la cabeza agachada y gesto preocupado. Balancea las piernas que no le llegan al suelo para combatir el nerviosismo cuando el abrir de una puerta y una conversación llaman su atención.
En frente de John, la puerta de la oficina del Director, el SEÑOR LAWRENCE (50), se abre y éste junto a PETER (34) salen mientras continúan la conversación que mantenían dentro…
PETER
…Créame que le comprendo, y John y yo tendremos una conversación muy seria en casa, pero le pido que reconsidere…
LAWRENCE
No, lo siento. Su hijo está expulsado. Y ya veremos por cuánto tiempo. Hay un pobre chico que podría quedar… (busca la palabra) lisiado, de por vida.
INT. COCHE — DÍA
Peter conduce en silencio, aunque repasa con los labios la conversación que acaba de tener con el director. Mientras, John, callado, mira por la ventana resignado por la que se le viene encima.
PETER
¡Lisiado! Por el amor de Dios. ¿Se puede saber qué demonios te pasa?
JOHN
El abuelo nunca fue a la escuela.
PETER
(furioso)
¿Ha sido esto otra gran idea de tu abuelo?
John vuelve a mirar por la ventana en silencio.
PETER (CONT)
El abuelo sigue viviendo en el pasado. Pero esto no es España y desde luego no vivimos en 1940. No hay excusa.
JOHN
Él tuvo que escapar y cruzar el océano. Y tenía mi edad cuando llegó aquí.
PETER
¿Eso es todo lo que te ha contado tu abuelo? Quieres conocer toda la historia…
Peter sigue hablando mientras John observa desde la ventanilla el bullir de un mercadillo. La voz de Peter se va diluyendo entre los sonidos de la gente del mercadillo, que cada vez se escuchan más alto. Poco a poco los puestos y la calle se van transformando en…
EXT. CALLES DE MADRID, 1940 — DÍA
El suelo de las calles es de tierra. Al levantar la vista encontramos un mercadillo ambulante madrileño de la posguerra. Puestos de fruta y verdura, uno de pollos vivos. Una mujer vendiendo flores se cruza en nuestro camino.
PETER (O.S.)
No hacía un año que había terminado la guerra civil. La gente pasaba hambre y a tu abuelo nunca le ha sentado muy bien no tener qué comer.
Un cigarrillo cae al suelo. Un pie lo pisa para apagarlo. El HOMBRE que se lo estaba fumando se arregla la gorra y se va, dejando a la vista un cartel: "PLAZA DE LAS VENTAS. PRIMERA CORRIDA DE SAN ISIDRO. ASISTIRÁ NUESTRO CAUDILLO."
La mano de JUAN (10) coge el cigarrillo del suelo y se lo lleva a la boca. Mientras aviva la llama soplando ligeramente vemos su cara. Juan sonríe, le da unas caladas, se arregla la gorra y se interna en el tráfico de gente con gesto de tipo duro.
Se aproxima a un puesto de fruta. El TENDERO se fija en Juan y no le quita ojo. Hasta que una CLIENTA aparece en el otro extremo.
CLIENTA
Cuatro melocotones, por favor.
Juan comienza a extender el brazo hacia una manzana cuando un olor llega a su nariz.
JUAN
(para sí)
¡Algodón de azúcar!
EXT. PARQUE DEL RETIRO — DÍA
El parque está lleno de gente paseando. La música de un organillo nos lleva hasta el lugar desde donde Juan otea los puestos de algodón de azúcar mientras apura una manzana.
Alguien toca el hombro de Juan. Son PEDRO (10) y su hermano TOMÁS (8), con cara de hambrientos.
JUAN
¿Se puede saber qué queréis?
PEDRO
¿Tienes algo para comer?
TOMÁS
¿De dónde has sacado esa manzana?
Juan le da un último vistazo al corazón de la manzana antes de tirarlo hacia atrás. Cae sobre la cabeza de un HOMBRE que duerme la borrachera bajo un árbol, tapado con una pequeña manta roja.
JUAN
¿Qué manzana?
TOMÁS
¿Sabes lo que les pasa a los ladrones? Díselo, Pedro.
(no se puede contener)
Te acusan de rojo y te cortan las pelotas, ¿verdad, Pedro?
Juan les manda callar con un gesto. Un par de GUARDIAS CIVILES pasa por su lado.
JUAN
No hagáis caso de tantas tonterías. Vosotros tenéis hambre, ¿no? ¿Y cómo lo pensáis arreglar?
TOMÁS
Pedro va a ser torero. Le pagarán mucho dinero y comeremos todo lo que queramos.
JUAN
Ya. Pues mientras te haces torero, yo me voy a por un poco de algodón de azúcar. (vuelve) Está bien, esperadme en la entrada del parque.
Una mano rápida le arrebata la manta roja al borracho. Juan se mueve entre los puestos. Su mano coge un palo con algodón de azúcar, dos, hasta tres. Luego barquillos, una manzana caramelizada… Hasta que tira más fuerte de algo que se resiste: está agarrado a la porra de uno de los Guardias Civiles. Juan suelta la porra y sale corriendo.
EXT. PUERTA DEL RETIRO — DÍA
Pedro y Tomás esperan apoyados en el arco. Juan llega corriendo con un atillo rojo a rebosar.
JUAN
¡Corred!
Los Guardias Civiles aparecen detrás.
EXT. CALLE ESTRECHA — DÍA
Juan se mueve con soltura entre la multitud. A su lado pasa la hermosa VENDEDORA DE FLORES.
VENDEDORA
¿Estás perdido, hijo?
JUAN
(forzando una lágrima)
No encuentro a mis padres.
La Vendedora le coge de la mano. Al caminar pasan junto al borracho, ahora con la cabeza tapada por una boina negra. Una mano rápida deja la calva al descubierto. Los Guardias se detienen a admirar las curvas de la mujer hasta que reconocen el atillo rojo.
GUARDIA CIVIL
¡Eh, tú, alto!
Juan corre hasta la calle Alcalá. Se mete de un salto en uno de los canastos de un BURRO, tapándose con una manta.
GUARDIA CIVIL 1
¿Qué hora es?
GUARDIA CIVIL 2
Casi las 5. Ya deberíamos estar en la plaza. El mismísimo Caudillo va a estar allí.
EXT. PLAZA DE LAS VENTAS — DÍA
En el abrevadero, el dueño del burro deja beber al animal. Las piernas de Juan asoman por debajo, alcanzan el suelo, se desliza. Pero una manzana se cae del atillo y rueda hasta el dueño.
DUEÑO DEL BURRO
¡Eh, chico! ¡El del atillo rojo!
JUAN
¡Désela al burro!
Al darse la vuelta se topa con los dos Guardias Civiles. Juan corre y entra sin querer en la plaza por la entrada de caballos. Salta un muro y…
INT. ALBERO DE LA PLAZA DE LAS VENTAS — DÍA
Al caer en la arena, el atillo se deshace y le deja con la manta roja desplegada en la mano. La gente enloquece. Juan ve al TORO rascando el suelo con la pezuña.
En el balcón presidencial, FRANCO, con gafas de sol, muestra su descontento.
El toro embiste. Juan esquiva al animal casi de milagro. La gente le abuchea. El toro embiste de nuevo. Juan se prepara. Ejecuta un pase. Otro de pecho. La gente grita un gran ¡OLÉ! Al natural. ¡OLÉ! De rodillas. ¡OLÉ! Una verónica. ¡OLÉ!
Juan saluda al respetable. Llueven flores. La gente pide el indulto del toro con pañuelo blanco.
FRANCO
No entiendo a esta gente. Vienen a ver matar al toro y ahora quieren que lo salve. Pues indultarlo, qué voy a hacer. Pero traedme al crío.
Una multitud baja a la arena y saca a Juan a hombros, evitando que los Guardias Civiles le atrapen.
INT. OFICINA DE FRANCO — DÍA
FRANCO
Me caes bien. Pero detesto a los ladrones.
JUAN
No sé quién le ha podido decir eso, pero le juro…
FRANCO
No jures, hijo. Tus amigos nos han dicho todo.
Entran Pedro y Tomás, sujetos por la oreja, llorando.
JUAN
Ellos no tienen la culpa. Yo robé las manzanas y el algodón de azúcar. Ellos no han hecho nada.
FRANCO
Me caes bien. Por eso te voy a dejar ir por esta vez, pero quiero que recuerdes este día.
Juan va hacia la puerta. Se da la vuelta.
JUAN
¿Y ellos? Ya le he dicho que no han hecho nada.
FRANCO
Hijo, no me hagas cambiar de opinión.
Juan se vuelve a detener en la puerta. En contra de su instinto, se da la vuelta.
JUAN
Lo siento, pero no puedo dejar que les corte las pelotas.
FRANCO
(sin entender nada)
¿Qué?
Como un rayo, Juan se planta frente a Franco y le pega una patada en los huevos que lo levanta dos palmos del suelo.
EXT. COCHE — PRESENTE
JOHN
No entiendo nada. ¿Entonces lo que hice está mal o no?
JUAN (84), con una gran sonrisa, abre la puerta del coche del lado de John.
PETER
(desde el coche)
Lo que has hecho está mal, claro que está mal.
JUAN
(a John)
¿Se puede saber qué has hecho?
JOHN
Le pegué una patada a Timmy O'Brian en las pelotas.
PETER
Han dicho que no podrá volver a la escuela en una semana.
JOHN
(a Juan)
¿De verdad le pegaste una patada en las pelotas a un dictador? ¿Le hiciste mucho daño?
JUAN
Bueno, creo que no tuvo más hijos después de aquello. Y la voz le cambió un poco.
A LA VEZ QUE VEMOS LOS CRÉDITOS APARECE UN VIDEO DE FRANCO DANDO UN DISCURSO EN LOS AÑOS 70, CON SU PARTICULAR VOZ.
FIN.