Quién dijo miedo
Publicado en Substack — Lágrimas en la lluvia. Un refugio infantil bajo las sábanas mientras la casa se desmorona al otro lado de la puerta.
03 — Escritura
La trayectoria profesional de Alexander Harriss Mabry Paraiso se desarrolla dentro del ámbito de la creación de relatos, el storytelling y la construcción de universos narrativos aplicados a diferentes formatos y disciplinas.
En los últimos años ha desarrollado relatos improvisados que transitan de manera orgánica entre la comedia, el absurdo, el surrealismo, el drama y la tragedia, explorando nuevas formas de narrar y construir significado desde la intuición y la emoción.
Publicado en Substack — Lágrimas en la lluvia. Un refugio infantil bajo las sábanas mientras la casa se desmorona al otro lado de la puerta.
Cortometraje. Un padre intenta entender por qué su hijo ha sido expulsado del colegio. Una historia familiar que viaja al Madrid de 1940.
Cortometraje. La eficacia llevada al absurdo: una oficina donde los becarios sostienen, literalmente, todo el mobiliario.
Cortometraje. Un padre y sus hijos visitan el cementerio el día de Todos los Santos. La tecnología permite, una vez al año, dos minutos de conversación con quien ya no está.
Cortometraje. Belchite. Un anciano visita obsesivamente el nuevo museo histórico hasta descubrir lo que de verdad le ata al puesto número tres.
Poesía improvisada
Quiero ser tolerante, amigo de lo desconocido y libre pensante. Yo quiero ser inmigrante.
Leer en Blogger→Permítanme que les presente en esta hora al inefable Sir Angola Rockanrolla. Siempre con una golden en la mano, nunca probó una cola. Nacido y criado en medio de un apocalipsis zombi, aprendió a sobrevivir en un mundo de muertos vivientes leyendo cómics y mascullando entre dientes.
Leer en Substack→Surrealismo / Absurdo
Era el pistolero más temido y el más odiado, sin embargo, en su vida había pegado un tiro. Y porque!!!? os preguntareis, y yo tardo un rato en contestar porque me lo estoy inventando sobre la marcha.
Leer en Blogger→Comedia
Esta es una teoría que el otro día me enseñaron a poner en práctica. No sé si la he pillado del todo pero bueno. Esta semana, como todas, me tocaba dormir fuera, pero debido a exigencias del guión pude programar una noche en Calahorra.
Leer en Blogger→Las cuatro y media de la tarde o las cinco, no sé. Ya había arrancado después de comer, había hecho unos kilómetros pero necesitaba un café, un cortado. Aprovecho que me acerco a un área de descanso en la carretera para parar y entrar en la cafetería.
Leer en Blogger→Lanzaroooooteeee, tierra soñada por mi, mi cantar se vuelve gitano al llegar al hoteeeeel, mecaguen tooooooooo. Noooooooooooooo!, una vez más las fotos y la de la agencia nos la han metido doblada.
Leer en Blogger→Teníamos 13 años. Estaba cerca el verano, que ya se podía saborear en el Club de Tenis de Zaragoza, aunque estábamos muertos de aburrimiento. Éramos chicos deportistas, lo juro, pero a diferencia de los demás niños, para nosotros unos pobrecillos, nuestros partidos en el frontón, en la pista de minibasket o cualquier parte del club eran un motivo para que corrieran las apuestas.
Leer en Substack→Relatos cortos
Acabo de llegar a una productora de cine en Madrid, en Plaza de España, donde me esperan. Me siento importante por el hecho de estar ahí, porque ya conozco el sitio y me conocen.
Leer en Substack→Me suelto del asidero a la vez que me doy impulso. Floto lentamente y con cierta velocidad directo al centro, creo. Porque la imagen que proyecta el agujero negro no es real. Está deformada por la fuerza inmensa de la gravedad que curva el espacio tiempo.
Leer en Substack→Recibo un aviso vía interlink. Un 9-90. En los más de veinte años que llevo ejerciendo mi profesión creo que es la primera vez que voy a asistir a un código de "hallado cadáver". Mi corazón se acelera por un momento.
Leer en Substack→Despierto suavemente. Estoy totalmente descansado. Siempre es así. Da igual lo que haya ocurrido el día anterior, mi vuelta al mundo consciente es serena y placentera.
Leer en Substack→Por el camino a la dirección que Antonio me acaba de dar me entran las dudas. Si soy sincero, creo que tengo miedo. Es una experiencia diría que nueva. Es inquietante y al mismo tiempo excitante. Es confuso.
Leer en Substack→Abro los ojos. El cielo azul ante mí. Estoy tumbado en un campo de hierba. Corre una brisa agradable. Me encuentro bien. Escucho unas risas cómplices.
Leer en Substack→Hoy hace tres años, cinco meses y cuatro días que salí de mi casa para llegar hasta aquí. No me puedo creer que haya llegado por fin. Una peregrinación para conocer al que dicen que es el Mesías.
Leer en Substack→Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, pero eso no es cierto. La esperanza es lo primero que se pierde, luego van las ganas de seguir, la incapacidad de aguantar el más mínimo bache y por último… Lo último que se pierde es la vida.
Leer en Substack→Estoy calado hasta los huesos. Mi uniforme está cubierto de barro mojado. Me ha costado horas arrastrándome por el fango, una mezcla de tierra, agua de lluvia y sangre, llegar hasta esta trinchera abandonada. ¡Dios, mío, cuánta sangre!
Leer en Substack→Es sábado por la tarde en casa de los Espinosa frente a un pequeño televisor en el que se ven las últimas escenas del último capítulo de "V". Salen los créditos acompañados de la banda sonora de la serie que te deja con la sensación de haber visto algo muy fuerte.
Leer en Substack→Eran tres, Xing, Lau y Ran, en orden de edad, un año las separaba, las más bellas mujeres que la ribera este del rio Tao hubiera visto nacer. Pero esa no era cualidad suficiente para que fueran tan respetadas.
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